Me había acostumbrado a decirme constantemente cuan sola estaba, pensaba a diario la carencia afectiva que quizá necesitaba o deseaba. Años de mi vida en esa dinámica rutinaria, me perdía en un pensamiento sin salida y me aturdía por no tener mas compañía.
Absurdo pensamiento tenia y gran desperdicio de energía, pues fueron miles de horas quejándome de la soledad en lugar de aprovechar que me tenia.
Eran momentos gratos, pero no los reconocía.
Me tenia a mi, me tenia a mi jodiéndome el pensamiento.
Me tenia a mi en la mañana, tarde, noche y madrugada.
Me tenia y no me aprovechaba. Me tenia y no disfrutaba.
Me tenia a mi misma para conocerme y sentirme segura.
Me tenia a mi para mil y un aventuras diurnas y nocturnas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario